Productos de la miel

La miel de abejas en la cosmética

Las propiedades de la Miel más esenciales para la cosmética son como nutriente y también hidratante de la piel lo que aplicado en forma de mascarilla aporta suavidad y frescor reduciendo de esta manera las arrugas y la sequedad en aquellas pieles que la sufran. Además de esto su propiedad hidrófila que hace que la miel absorba las secreciones de la piel actuando por su parte como desinfectante.

La Miel se ha usado a lo largo de siglos en la belleza femenina; siendo empleada por Popea, la esposa del emperador romano Nerón, para dejar su semblante más liso y joven, y por Ana de Inglaterra para lograr un pelo refulgente merced a sus propiedades acondicionadoras y también hidratantes.

En la piel: La Miel aporta importantes beneficios a la piel merced a sus propiedades nutritivas, antiinflamatorias y desinfectantes, las que transforman a la miel en un genial cicatrizante y un estupendo nutriente de la dermis y de los nervios subcutáneos. Las propiedades humectantes de la miel hacen que esta sea usada en diferentes tratamientos dérmicos, sobre todo en nuestros días en que las agresiones externas son al día y provocan el envejecimiento prematuro con la aparición de sequedad y de escamas en la piel.

Es en estas circunstancias donde la aplicación de mieles hace que la piel se sostenga hidratada en profundidad, por tal razón la miel se emplea para realizar productos cosméticos destinados al cuidado del semblante y el pelo. Aparte de estas propiedades humectantes, la miel se emplea como limpiador, como regenerador de la piel merced a sus propiedades antioxidantes y en los tratamientos del acne aporta sus beneficios antibacterianos y asépticos.

En el cabello: Una investigación efectuado en mil novecientos sesenta y cuatro probó que las propiedades de la miel actuaban sobre el cuero capilar enfermo aportando importantes beneficios, para esto un conjunto de pacientes con inconvenientes de caspa y dermatitis seborreica debían aplicarse mascarillas de miel a lo largo de un tiempo para observar los resultados. Los pacientes empezaron el tratamiento con pérdida de pelo, picazón, ronchas con escamas secas, lesiones y otros inconvenientes del cuero capilar, tras una semana aplicándose a diario las mascarillas de miel dejaron de sentir picores y mejoró el enrojecimiento, al paso que un par de semanas después las lesiones habían cicatrizado y comenzaban a desaparecer.